HAPPY NATION

MY OPERATION CENTRE IS FOR TWO MONTH BASED IN SANTIAGO DE CHILE, FOR RETURNING TO SWEDEN THE FIRST WEEK OF APRIL.



UPCOMING EXHIBITIONS

UPCOMING EXHIBITIONS

PLEASURE ISLAND

Solo exhibition in GALLERI FISK Bergen, NORWAY
16/05/2011-22/05/2011

TIDEN(TIME)
Collective exhibition in VIDA MUSEUM Öland, SWEDEN
21/06/2011-20/07/2011

Intervention on a plastic fake watch 2011

A CONFESSABLE OTHERNESS

A CONFESSABLE OTHERNESS

The last paintings realized by Carla Garlaschi are the outcome of an autonomous and biographical ritual. They are the extravagant representation- since demanded by an own emotional history- of states in which the body and it consciousness to the world firmly avoid the costumbrismo of the commonplaces to stay accurately in an otherness of the language. Paintings of a radical surplus that look us travelling from far away, from that hardened nature violently impacted by the white race. The esthetical abnormality of this works brings me comprehensively to a thaumaturgical experience, a sort of burn, or self-transgression of the knowledge that will have to insist, no matter what, on a new way of getting to know the other.

The artist Claudio Herrera about the exhibition ”Being Wilfredo Norambuena”

"It wasn't me" Oil on canvas 2011

JUST DOWNLOAD AND PRINT!


"Being Wilfredo Norambuena" Oil on canvas 2010

PRESS

 Barometern 2010 July 7th
Östran 2010 July 3rd
Olandsbladet 2010 July 8th

View of "Portable Mythologies" exhibition in VIDA MUSEUM 2010

"The Flying Fame" Oil on canvas 2010

"Orthography Faults" Oil on canvas 2010

TRANSFIGURACIÓN - 18.03 / 17.04.2010 GALERÍA STUART, Santiago de Chile

Para que hablar de postmodernidad, neo-figuración, y otras claves dispuestas sobre el almanaque académico o publicitario del arte. Pensemos mejor en anarquía y desborde, orden y caos, representación y circulación. La pintura sigue operando con intereses polidimensionales aun hoy, después que la han fatigado epistemologicamente a perecer, o a subordinarse de distintas maneras sobre la planicie de la historia.

Las pequeñas e intermitentes pinturas realizadas para esta muestra por Carla Garlaschi, Tania Gonzáles y Camila Pino-Gay ofrecen un germinal abanico de procesos sobre tradiciones ya encumbradas a ser paradigmáticas. Desde elementos abiertamente expresionistas a otros paródicamente realistas, estas pinturas se despliegan sobre los muros de la galería a la manera de una música aleatoria. Cada obra puede ser vista como una nota sobre el pentagrama minimalista que las acoge haciéndolas ir y venir sobre el espacio arquitectónico. El montaje de estas breves pinturas privilegiara una secuencia no estructurada de relaciones entre ellas. La disposición desordenada de estas sobre las blancas paredes de la galería es un work in progress sobre la figuración pictórica.

Carla Garlaschi expone una gama de excedentes expresionistas que nos recuerdan que la carnal acidez de la materia pictórica es para sus bizarros personajes el médium que nos hace acceder a una escenografia ritual impredecible y escabrosa. La conciencia ilusionística de estas pinturas esta pervertida por unos relatos inmemoriales que hoy no se actualizan fácilmente. Se dilucida en estas pinturas la embriagadora fuerza que supone la materia oleica en la hechura de escenas fantásticas, a veces enloquecedoras y a veces delirantes, cuya carne humana disfrazada de vestimenta muestra nuevas tensiones expresionistas.

Este teatro ambiental y sus personajes que funden historias descontroladas me hacen recordar una espesa tradición de desbordes artísticos hoy olvidados o desconocidos. Las fastuosas pinturas de Corinth, las perturbadoras exploraciones llevadas a cabo por artistas psicóticos, catatónicos o esquizofrénicos, y también, porque no, el amasijo de performances corporales que hubo en los años sesenta. Todo esto puede reapropiarse y ser representado hoy en la aun indefinida experiencia de lo pictórico.

Si en el desmesurado clima pictórico de Garlaschi hay un excéntrico paisaje humano, un monstruoso equilibrio ritual copado de malandrines, faranduleros y chicas anarquistas, en las diminutas pinturas realizadas por Camila Pino-Gay esta su contrario contractual. Ésta pinta el ideal cosmopolita del mundo del arte, representando la observación atenta de un espectador en búsqueda de elementos estéticos manifiestos. Estas pinturas rastrean el positivismo de lo mediático existente en revistas y catálogos de arte contemporáneo. Es en este sentido un documento casi tautológico, operando en ello una simulación sobre el ilusionismo del realismo. Una parodia gentil y literal de lo que el arte pretende como espacio normado, legitimado e histórico. La pulcritud de las escenas así lo dicen: nos acercamos al realismo social del deseo expositivo.

Pintura moderna. ¿Hopper, Cadmus, Pearlstein? Camila Pino-Gay sabe de otras realizaciones del realismo que se deben a la relación arte/moda. Un hecho documental en éstas, es que se ubican antes de la catástrofe; testimonio del arte en la alta cultura, como indicando al futuro, ¡esto había!

Intento en estas líneas definir muy resumidamente ciertos aspectos programáticos que hoy son relevantes en la trayectoria asumida de estas artistas. Estoy hablando de la construcción ideológica en curso, de proceso y de afinidades estéticas. Esto y más componen el aún temprano camino de estas pintoras que refuerzan ahora principios expresionistas, realistas y pintorequistas.

A propósito de pintorequismo, las pinturas hechas por Tania Gonzáles concuerdan con una síntesis anómala que incorpora hoy elementos plásticos incrustados sobre el simbolismo de la pintura metafísica. Me explico: si esta anomalía en pintura es contemporánea, es porque convive con un vanguardismo dislocado entre maquinismo y melancolía ubicado –por ejemplo- en la pintura italiana y alemana de entreguerras, tal y cual lo ha definido tan acertadamente Jean Clair. Hay en ciertas pinturas realizadas por Tania Gonzáles una suerte de fisión entre modernismo melancólico y tecnicismo vernáculo que superponiéndose invaden ambos las micro- escenas que ella pinta. El estado crepuscular de sus “paisajes industriales” genera un ambiente psicológico impotente, nada de funcional; una estática atemporal sobre la comunidad social, obrera y espartaquista. Son pinturas en clave, pues deben decir lo que esta todavía ausente, en búsqueda tal vez de un ánimo débil, post-histórico, y de nuevos e impredecibles discplinamientos.

Asuntos nuevamente metafísicos en una pintura que pretende también ser pintorequista. Semejante mezcla abunda en estas pequeñas pinturas de rastreo e incursión sobre historias pasadas. Allí también hay extrañas aves y solitarios sujetos expuestos a la perfecta transparencia de lo literal.

Claudio Herrera Chacana
Marzo 2010.

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